Conflicto de los Diamantes, un negocio que sí mata
¿Somos conscientes que la venta de los diamantes permite financiar la compra de armas con las que mantener vivo un conflicto? Angola, Sierra Leona o Liberia son ejemplos de este negocio.
La industria del diamante produce cada año más de 115 millones de quilates de diamantes en bruto con un valor aproximado en el mercado de 6.700 millones de dólares. Al final de la cadena de producción se han convertido en 67,1 millones de piezas de diamantes para joyas con un valor de mercado cercano a los 50.000 millones de dólares. Se estima que alrededor de un 10% (en valor) de este comercio sirve para financiar conflictos armados.
Bélgica es el mayor mercado mundial de diamantes y tiene en Amberes su centro. Más de la mitad del consumo mundial de diamantes en bruto, pulidos e industriales pasan por esta ciudad. El comercio oficial de diamantes de Amberes se realiza en el HRD (Hoge Raad voor Diamant o Diamond High Council) cuya función principal es supervisar la importación, valoración y exportación de diamantes que se realiza en el país.
Un caso concreto; el conflicto de Angola
Angola vive una guerra civil que dura ya más de 30 años. Los recursos económicos generados por la exportación de diamantes y petróleo nutren en gran medida los esfuerzos bélicos de las partes enfrentadas (el MPLA, partido gubernamental, y la UNITA). En concreto los diamantes constituyen la principal fuente de ingresos de la UNITA, gracias a ellos ha tenido la capacidad de rearmarse y de financiar sus actividades políticas y militares. Desde 1992 y hasta 1998 (el 1-7–98 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sancionó la importación directa o indirecta de los diamantes angoleños que no dispusiesen de Certificado de Origen), la UNITA obtuvo unos beneficios de aproximadamente 3.700 millones de dólares, en este mismo periodo de tiempo se estima que medio millón de personas perdieron su vida por causa del conflicto que enfrenta a la UNITA con el Gobierno.
La solución apunta a la creación de un Sistema Internacional de Certificación del Origen de las piedras, además del establecimiento de medidas sancionadoras contra aquellos países, organizaciones o individuos que de manera intencionada están incumpliendo la prohibición impuesta por la ONU en relación con la importación directa o indirecta de diamantes procedentes de Sierra Leona y de Angola que carezcan del Certificado de Origen oficial.
¿Somos conscientes que la venta de los diamantes permite financiar la compra de armas con las que mantener vivo un conflicto?
NO, no somos conscientes.


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